06 March 2006

Inpropagation

Yo solo digo que la gente iba muy borracha el sábado pasado. Y que el alcohol hace que la fidelidad se torne un concepto de límites muy difusos. Cuando eres incapaz de encontrar tu propia nariz, olvidas fácilmente que perteneces a alguien. Es curioso, como varía el comportamiento humano según la cantidad de alcohol en sangre. Lo primero que se pierde es el sentido del deber ( que no el sentido del beber ), luego el autocontrol, y posteriormente el del equilibro.
Y es interesante observar como va evolucionando ( involucionando, mejor dicho ) el personal a lo largo de la noche. A las 12 el fraguel es soporífero como un salón de té británico, mientras que a las 5 parece que se han desatado las Furias del Infierno.

Además, el sábado hubo nueva edición de crónicas necrófilas, cuya portada, firmada por Lord Voyeur, supera los límites de lo grotesco. Eso, junto con el regalo del condón rosa con vaselina- por gentileza de Carpi- ofrece unas perspectivas, cuanto menos, turbadoras. Yo por mi parte, ya he sido plenamente aceptada en el selecto círculo necrófilo al haber dibujado unos genitales masculinos.

En fin, que estamos ansiosos de que Khal abandone su vil cometido de proveedor de sustancias aniquiladoras de las escasas neuronas que pueblan vuestros diminutos cerebros, y se reincorpore a las hordas de destrucción que campan libremente por la Noche.



Descanting the insalubrious

0 Comments:

Post a Comment

<< Home