18 March 2007

I'm the Man!

Recientemente, tuve el honor de presenciar la siguiente escena:

Dos parejas de amigos se reunen para ver un partido de futbol. Después de la cena, el partido está apunto de comenzar y los hombres corren hacia el sofa. La mujer de uno de ellos empieza a recojer la mesa y fregar los platos. Reproduzco la conversación que tuvo lugar:

Juan: Maria, deja los platos, ya fregaremos todos cuando se acabe el partido.
Maria:
Da igual, que a mi no me interesa el partido.
Juan:
Que nooo, que en el descanso lo recojemos todos en un momento!
Marido de Maria:
Déjala que quite la mesa, que así se entretiene.


No alcanzo a recordar con exactitud si fué un "que así se entretiene" o un " que a ella le gusta". En cualquier caso, tan representativa situación me viene al pelo para introducir el tema que hoy nos ocupa: EL FEMINISMO. Normalmente no me gusta hablar de temas de actualidad en mi blog, pero me gustaria dar aquí mi opinión sobre la Ley de Igualdad aprobada recientemente, con la única abstención de los sensatos diputados del pepé.


En mi opinión, la Ley de Igualdad aliena a las mujeres, pues las obliga a asumir los mismos derechos y obligaciones que un hombre, lo cual va en contra de su propia naturaleza y razón de ser. La mujer que en el trabajo adopta roles masculinos de dominación y superioridad jerárquica, inevitablemente termina por sentirse desgraciada al verse despojada de la más hermosa de las funciones vitales: parir y cuidar de sus hijos. Más de 5, a ser posible.

Por tanto, opino que esta Ley es completamente innecesaria, pues ya hay igualdad real entre hombres y mujeres. Cada sexo es mejor que el otro en sus propias materias: el hombre conduciendo, la mujer hablando. El hombre programando el video, la mujer cocinando. El hombre viendo el futbol, la mujer fregando los platos.




Y si una de estas fuera presidenta del gobierno?! Que Dios nos asista.